Twitter

Búsqueda

martes, 14 de enero de 2014

Debí ser música

-¡Claudia! –me dijo –debí ser música…

Y se quedó mirándome un largo momento en que ambos sabíamos lo que la música compartía y lo que él quería ser. Después es el silencio, que a veces es poesía y que a veces es música también.

Y en silencio compartimos entonces la conciencia de lo cierto, en un beso sin carne ni sabor ni aliento, en un beso de miradas profundas, de rasgados azules y verdes intensos, la música que me interpreta la dulzura del momento. Se abrió paso la guitarra, la balalaica y piano prestos, atención a los violines, se hizo eterno el pensamiento y andando fuimos a atravesar mares bastos y suaves desiertos. Con su música en la luna, y la luna rodeada del índigo verso.

No hay comentarios: