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domingo, 17 de abril de 2011

La musa de mi pasión

Hace algún tiempo escribí esto y no lo quise publicar porque era para alguien especial, pero ahora que ya no sigo con esa relación, no creo que haya problema si lo posteo ahora...

Quisiera estar bajo tu suspendida figura, besando tu respiración en viento, besando sin besar, besando tu cálido aliento, escuchar tras las pesadas cortinas de terciopelo púrpura flotando en medio de la noche el silvar del viento helado, y el silencio de seres aún no imaginados, melodiosas voces en composición a variados instrumentos de cuerda.

Sin tocarte ni un segundo, ni rozarte siquiera, admirar tu entera belleza y recordar las infinitas uniones de sublimes parejas.

En el lugar recóndito de los pesares humanos no tener miedo ni desesperación por la oscuridad o el frío, y los pequeños "hombres-no-nacidos" deslizandose velozmente entre los muebles de mi hogar, arrancando trozos de alma, no podrían alejarme de tí, sin conocer tu nombre ya, aún estaría contigo, porque aún algo me diría que así tengo que hacerlo. Pero en mi efímero paraiso amarillo, de soledad y dolor mi espíritu colmado, ¡oh, dueña mía! ¿cómo podría olvidarte? si tu perfume es el sutil aroma de la rosa y tu beso la emoción del vértigo en mi vientre.

¿Cómo? Llena de júbilo adolorido, ¿cómo? si las mil razones de mi llanto eres tú, los hilos de pensamientos llegan a tí escurriendo temor, ¿cómo, entonces, si la musa de mi pasión eres tú, si el carbón encendido que presionas en mi piel cauteriza las más profundas heridas?

Dime, ¿cómo podría alejarme? ¿cómo podría olvidarte?

Eres pues para mí, el lugar a donde voy, la mujer en la que pienso, la silueta en mis sueños, la muñeca rota en mi soledad.

¿Qué importa entonces a dónde vaya? ¿qué más da mi composición?

Y cada vez que me marcho, vada vez que me inflitro en los grandes mares de enfermas filosofías, cada vez que me doy cuenta lo cómoda que estoy ahí, recuerdo a alguien que me espera serena y sonriente para seguir cuidándome así.

Amo lo que hago en demasía y aún así te amo más a tí, pero amarte es como la poesía, por eso amo a ambas en comunión.

Por eso puedo ir a todos lados así, por eso sigo regresando aquí, por eso hoy quisiera estar bajo tu suspendida figura, besando sin besar, besando tu respiración en viento, admirar tu entera belleza y recordar las infinitas uniones de sublimes parejas.

4 comentarios:

Daniel Novato dijo...

Muñeca, con tu prosa versada, me tomo el atrevimiento de hacer lo que leerás a continuación, sin autorización y sin permiso. Espero no te moleste...

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Quisiera estar bajo tu suspendida figura,
besando tu respiración en viento, besando sin besar,
besando tu cálido aliento,
escuchando
tras las pesadas cortinas de terciopelo púrpura,
flotando en medio de la noche,
el silvar del viento helado,
y el silencio de seres aún no imaginados.

Sin tocarte ni un segundo,
sin rozarte siquiera,
admirar tu entera belleza
y recordar las infinitas uniones de sublimes parejas.

En el lugar recóndito de los pesares humanos
no tener miedo ni desesperación
por la oscuridad o el frío,
y los pequeños "hombres-no-nacidos"
deslizandose velozmente
entre los muebles de mi hogar,
arrancando trozos de alma,
no podrían alejarme de tí,
sin conocer tu nombre ya.

Pero en mi efímero paraiso amarillo,
de soledad y dolor
mi espíritu colmado,
¡oh, dueña, oh dueña mía!
¿cómo podría olvidarte?
si tu perfume
es el sutil aroma de la rosa
y tu beso la emoción
del vértigo en mi vientre.

¿Cómo?
llena de júbilo adolorido,
¿cómo?
si eres las mil razones de mi llanto,
si los hilos de pensamientos
llegan a tí escurriendo temor,
¿cómo, entonces,
si la musa de mi pasión eres tú,
si el carbón encendido
que presionas en mi piel
cauteriza las más profundas heridas?

Dime,
¿cómo podría alejarme?
¿cómo podría olvidarte?

Eres pues para mí,
el lugar a donde voy,
la mujer en la que pienso,
la silueta en mis sueños,
la muñeca rota en mi soledad.

¿Qué importa entonces a dónde vaya?
¿qué más da mi composición?

Y cada vez que me marcho,
cada vez que me inflitro
en los grandes mares de enfermas filosofías,
cada vez que percibo su comodidad,
recuerdo a alguien que me espera
serena y sonriente
para seguir cuidándome así.

Amo lo que hago en demasía
y aún así te amo más a tí,
pero amarte es como la poesía,
por eso amo a ambas en comunión.

Por eso puedo ir a todos lados así,
por eso sigo regresando aquí,
por eso hoy quisiera estar
bajo tu suspendida figura,
besando sin besar,
besando tu respiración en viento, admirando tu entera belleza
y recordando las infinitas uniones de sublimes parejas.

Inumea dijo...

Conociendo este espacio. Pisaré más seguido..

Muñeca Rota dijo...

Hola Daniel...
Gracias por el experimento, me gustó, he notado que le cambiaste unas cuantas palabras para que quedara mejor, por supuesto que no me molesta, aunque siendo honesta, me siento mucho más cómoda con la prosa, aunque de vez en cuando he escrito en verso... algo extraño, pero verso al fin. Gracias nuevamente, eventualmente intentaré utilizar los versos para variarle un poco.

Muñeca Rota dijo...

Inmuea, gracias y bienvenida.
Esto me recuerda a la clase de Estética, en donde el profe decía que en la antigüedad se sabía que en cuanto el artista -sin ánimo de presunción o comparación- terminaba su obra, automáticamente dejaba de ser de él y empezaba a ser de quien la miraba, así pues, ojalá que alguno de los textos te lleguen y los hagas tuyos.
Gracias por visitar y por tu comentario.