Twitter

Búsqueda

domingo, 26 de septiembre de 2010

Seres extraordinarios (Escríbeme)

... o intento de inteligente respuesta
-Te inventé -me dijiste. Me reí. Me viviste.
Te deslizaste en mis palabras como en las sienes que enmarcan mis ideas, y soñaste amor.
-Yo escribo para escribir -susurraste -para dejar en el papal un trozo de mí.
Michelle, yo si escribo para tí, para tu mente, escribo para hacerle el amor a tu subconciente, con el aroma, el color y el sabor que sientes cuando una fruta extraña y jugosa me oyes nombrar. Escribe para mí, Michelle, escribe por mí o a través de mí, píntame del azul ocre que caracteriza tus pesadillas o vuélveme un dulce y pomposo atardecer.
Describe mis pestañas, mi cabello o el dolor que te causa saberte tan alejada de mí.
Escribe para mí, por mí o a través de mí, como lo hago yo cuando después de uno de tus bellos cuentos te encuentro de nuevo en mi cuaderno entre líneas de grafito adorado.
Escríbeme porque nos conocemos seres tan extraordinarios, de los que miran a distancias particularmente observadoras, especiales, supremas, que entran en pares al mundo de la imaginación... la que hoy escribe y la que hoy va a leer.
Tú eres como la lluvia y la tinta, yo soy como el aire y la letra manuscrita, vamos juntas, enlazadas y a distancia, colocando parte y parte lo que hace falta en la convianción de nuestra mutua inspiración.
Tinta hoy sin letra, y lluvia puede haber sin el típico ventarrón, pero el aire helado puede cargar en sus entrañas el vaho exhalado de miles de seres humanos que lograron la brisnita, una lluvia torrencial.
Escríbeme porque me gusta escribirte y leerte, escríbeme porque quiero ser ese personaje que se esconde entre las viñetas de tu creación.

No hay comentarios: