Twitter

Búsqueda

sábado, 24 de abril de 2010

A media luz

Como indirecta, está ahí presente,
pero no entra, la luna que aqueja,
agreste, me enerva.
Se funde en pupilas,
como a ellas, dilata fantasías,
ilumina ilusiones derruidas,
descalsifica la estructura de la realidad,
me lleva, me mueve...
me vuelve a enamorar. La luna.

La quiero así, brillando a lo lejos,
inalcanzable, en donde no vea los pecados
que en su memoria guarda,
en donde no alcance a visualizar
las cicatrices de miles de almas
rogándole al llorar
por un amor sin esperanzas.

No hay comentarios: